Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Patricia Laura BOSIO FERRER

Unquillo

¡Hola, mundo!

Bienvenido a www.aprenderapensar.net. Esta es tu primera entrada. Introduce tus claves, inicia tu sesión y haz clic en >>editar<< para borrarla (pinchando en Borrar) o modificarla escribiendo lo que quieras. ¡Ya puedes empezar!



escrito el 25 de diciembre de 2010 por en General


13 Comentarios en ¡Hola, mundo!

  1. Patricia Laura Bosio Ferrer | 07-02-2011 a las 23:39 | Denunciar Comentario
    1

    Comparto con los queridos lectores y seguidores de Aprender a pensar “Con Criterio”, la siguiente experiencia: durante el Ciclo Lectivo 2010 junto con alumnos de tercero y cuarto año del Ipem 23 “Lino Enea Spilimbergo” de la Ciudad de Unquillo, participamos del Proyecto Colaborativo de Aulas Unidas Argentina, con otras Instituciones , con motivo del Bicentenario de nuestra Patria; fue una experiencia muy enriquecedora en todas sus etapas de creación e intercambio.Para visualizar los trabajos finales los invito a recorrer: http://aulasunidas2010.blogspots.com
    Seleccionar la celebración del 25 de Mayo en tiempo de los abuelos, padres, niños y jóvenes y Festividad en nuestra Ciudad.
    Un abrazo a todos los lectores, a la espera de sus comentarios, les saludo !!!!!!

  2. Patricia | 07-04-2011 a las 0:49 | Denunciar Comentario
    2

    Los estudiantes de Segundo Año del Instituto Ntra. Sra. de Lourdes, nivel Terciario, investigaron sobre “Los pueblos originarios de Argentina” en los aspectos referentes a su ubicación territorial, cultura, economía; seleccionarios el material recolectado para realizar su posterior analisis, concluyendo en las argumentaciones que seguidamente publlicamos, para compartir con quienes tengan inquietud en opinar sobre el tema.

  3. Moreno Marcelo;Sanchez Jesica;Ferreyra Yohana. | 07-04-2011 a las 0:51 | Denunciar Comentario
    3

    Trabajo practico N º 1:

    Pueblos Originarios

    Profesora: Patricia Bosio.-

    Integrantes:
    Sánchez Jesica.-
    Ferreyra Yohana.-
    Moreno Marcelo.-

    LA VIDA DE LOS INDÍGENAS DEL TERRITORIO ARGENTINO:
    En el actual territorio argentino no hubo culturas tan desarrolladas como las que vimos anteriormente. Por lo general estaban en la Edad de Piedra y muy condicionada su forma de vida por las características geográficas de las zonas en donde vivieron.
    En el mapa de abajo vemos la ubicación de algunas de las culturas indígenas que poblaron el territorio argentino.

    ZONA DEL NOROESTE:
    Es una zona montañosa y bastante seca. Hay épocas de altas temperaturas pero también las hay muy bajas por la gran altura.
    Los diaguitas fueron los indígenas más adelantados de nuestro territorio por ser parte del Imperio Inca. Eran sedentarios, practicaban la agricultura con terrazas y canales de riego, tenían animales domésticos como la alpaca, llama, vicuña y guanaco de los cuales extraían carne, lana y cueros. Desarrollaron la industria textil, la alfarera y la metalúrgica trabajando con el cobre, bronce, oro y plata.
    Eran politeístas pero consideraron a la Pachamama (madre tierra) como un ser superior del cual todos dependían para vivir. Sus costumbres eran muy parecidas a los incas.

    ZONA DEL NORDESTE:
    Es una zona selvática y húmeda con grandes ríos como el Paraná, Iguazú y Pilcomayo. Las temperaturas son altas durante casi todo el año. Hay abundancia de flora y fauna.
    Estos indígenas se dedicaron a la caza, pesca y horticultura (es como hacer una huerta). Fueron nómades o seminómades. Desarrollaron la alfarería y la cestería. Vivían en tribus (o clanes) poco numerosas y no realizaron grandes construcciones. Su vestimenta principal era el taparrabo y construyeron cabañas de paja y madera.
    ZONA PAMPEANA:
    Es una llanura de grandes pastizales con clima templado y sin estación seca. Frío en invierno y bastante calor en verano. Hay abundante agua por los numerosos arroyos, ríos y lluvias.
    Al estar bien marcadas las cuatro estaciones del año eran nómades. Se dedicaban a la caza, recolección y pesca. Se vestían con taparrabo y pieles de los animales que cazaban y levantaban carpas con el mismo material.
    ZONA PATAGÓNICA:
    Comprende tres ámbitos bien diferenciados: la Patagonia andina (sobre la cordillera de Los Andes), la Patagonia mesetaria (es una meseta en la franja central) y la franja litoral (sobre el océano Atlántico). Entre la cordillera y la franja central hay una depresión ocupada por grandes lagos. Es una tierra árida, con grandes vientos, heladas y bajas temperaturas la mayor parte del año.
    En su mayor parte, el bioma se desarrolla sobre la cordillera y el litoral. Los indígenas se abrigaron y construyeron viviendas con pieles de animales que cazaban. La pesca fue la principal actividad de los indígenas que se ubicaron en la región de los lagos y sobre el océano.

    PUEBLOS INDIGENAS
    CHANES: Ocupaban el Chaco Occidental. Eran cazadores, pescadores y agricultores incipientes de maíz, algodón y porotos. Hilaban algodón y se destacaron como ceramistas. Sus vestimentas y collares, realizados con semillas de leucaena, les daban una elegancia muy especial. El vestido de las mujeres se denominaba “tipoy” y se caracteriza por su atadura en un solo hombro a la manera de toga romana. Esta era una indumentaria común también entre los guaraní-aborigen o “chiriguanos”. Ambos grupos étnicos eran de origen selvático y provenían de la Amaconia. Los Chané que siguen hoy practicando la artesanía tradicional, especialmente la confección de máscaras, son poco más de mil, y viven en Salta, al igual que los Chiriguanos.
    GUARANIES: Asentados sobre los ríos, en las actuales provincias de Misiones y Corrientes, eran cazadores, pescadores y agricultores de batata, mandioca, maíz y porotos; fueron hábiles canoeros. Vivian en casas comunales llamadas “maloca” , que albergaban a varias familias. Las aldeas eran rodeadas por empalizadas, características defensiva típica de la selva amazónica. Tenían fuertes cacicazgos y una cosmovisión muy rica. Las mujeres usaban “polleras” de plumas de aves. Se adornaban con collares y pulseras de semillas, piedras y colmillos de animales. Sus descendientes, a los que se sumaron en tiempos recientes grupos mbeyá de Paraguay, viven actualmente en la selva misionera.
    TOBAS: Ocupaban la región del Chaco Oriental, integrando la familia lingüística guaycurú. Eran nómades, cazadores de venados, avestruces, pecaríes, tapires, tatúes e iguanas; también fueron recolectores. Pescaban con arco y flecha, arpones y lanzas. Eran altos y esbeltos. Vestían telas realizadas en telares con fibras de algodón y usaban tatuajes. Lucharon duramente junto a los abipones y fueron derrotados por el ejército ya bien avanzado el pasado siglo. Son una de las etnias más numerosas y viven en Chaco, Formosa, Salta, Santa Fe y zonas urbanas. Además de otras prácticas tradicionales mantienen sus trabajos en artesanías, especialmente en cestería, tejidos y cerámicos.

    WICHIS: Habitaban el Chaco Central. Vivian de la caza y la pesca. Su héroe cultural, Tokwaj, les dio los elementos para que pudieran pescar. Recolectaban hierbas y miel. En su organización social tenían un lugar destacado los Consejos de Ancianos y los chamanes. Gran cantidad de espíritus de la naturaleza regulaban la relación de los Wichí con ella, Vestían prendas realizadas con fibras de una planta llamada chaguar, sus diseños imitaban motivos de la naturaleza.
    Hoy viven en Salta, Formosa y Chaco en gran número, manteniendo en sus comunidades la forma de vida tradicional. Son destacados artesanos en tallas de palo santo, tejidos y cerámica.
    MAPUCHES: Pueblo amerindio de la familia lingüística araucana, cuyos habitantes actualmente viven en Chile y Argentina. Su origen mítico se sitúa en la lucha entre las serpientes Kai Kai y Ten Ten, pelea que derivó en un diluvio que duró ‘más de tres meses’ y que les obligó a refugiarse en un cerro cerca del río Biobío a partir del cual poblaron la tierra. Véase Araucano.

    Mujeres y niño Mapuche. Foto: Mirek Doubrava. Fundación Rehue

    Su origen arqueológico-migratorio está aún por establecerse; sus vestigios más antiguos datan del 500 a.C. y no está demostrado si provienen del centro de Sudamérica, del Chaco y de las
    Pampas o de algún otro lugar. En 1546 se produce en Quilacura la primera batalla contra los conquistadores españoles. Antes de su llegada los mapuches eran un millón de personas. En 1859, se produce un alzamiento general que origina la definitiva campaña del coronel argentino Cornelio Saavedra contra este pueblo (1860-1883). El territorio mapuche es desmembrado y la propiedad de la tierra pasa al Estado, quien entre 1884 y 1919 distribuye 475.000 ha en 3.000 ‘títulos de merced’ a unos 78.000 mapuches: tal es la base de la actual situación.

    En la actualidad los mapuches tratan de recuperar sus tierras agrupándose en organizaciones indígenas herederas de otras muchas, como fueron, por ejemplo, la Sociedad Caupolicán (1910), la Sociedad Mapuche de Protección Mutua-Federación Araucana (1916), la Nueva Sociedad Lautaro (1958) o la Confederación de Sociedades Mapuches (1968). Se calcula que hoy viven unos 900.000 en Chile y 150.000 en Argentina.
    TEHUELCHES: Poblaban gran parte de la Pampa y la Patagonia. Eran de una gran contextura física. Vestían con un manto de guanaco o zorro con la piel hacia adentro y diseños por fuera. Era el llamado quelango. Las mujeres se peinaban con dos trenzas larguísimas de hasta un metro y vincha. Eran cazadores nómades de guanacos, ñandúes, liebres y zorros.
    Conservaban la carne secándola al sol. La misión de los caciques era dirigir las cacerías y organizar los traslados de las “tolderías”. Gran parte de los Tehuelches se mestizaron con los Mapuches y el resto desapareció por los enfrentamientos con el Ejército durante el siglo pasado. Hoy quedan unos pocos centenares en la provincia de Santa Cruz y mestizos en distintos puntos del país.
    KOLLAS: Esta etnia es reciente y juntos con mapuches, tobas, chiriguanos y wichi una de las más numerosas. Habitan especialmente en la región de la Puna, en las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca. Son los descendientes de las comunidades originarias del Noroeste y de inmigraciones más recientes de pobladores quechuas y aymarás. Viven de la agricultura, alfalfa, papa, maíz y del pastoreo de ovejas, cabras y llamas. Visten con tejidos de lana realizados en telar. Rinden culto a la Pacha Mama (Madre Tierra). Celebran en nuestros días un gran número de ceremonias en las cuales se integran elementos de origen indígena con el catolicismo. Muchos kollas se encuentran hoy en las grandes ciudades.
    YAMANAS: Habitaban los canales fueguinos y vivían de la caza y la pesca. Eran canoeros; transcurrían casi la mitad de sus vidas embarcados.
    Recolectaban mejillones, cangrejos, hongos y raíces. Vestían con taparrabo y manto de piel de foca, pese a los rigores del clima al que atenuaban untando su piel con la grasa de ese animal. A pesar del ambiente extremo, demostraron una gran capacidad de adaptación a él.

    Hacia la primera década de este siglo se extinguieron, a consecuencia de las matanzas a manos de los “loberos”, los “ejercicios de tiro” de los navegantes extranjeros y las epidemias por contacto con los blancos.
    HUARPES: Habitaban parte de los actuales territorios de Mendoza, San Juan y San Luis. Los que estaban cerca de la cordillera eran agricultores sedentarios de maíz y quínoa; los ubicados más al este eran cazadores de liebres, guanacos, ñandúes, y vizcachas; finalmente estaban los huarpes “laguneros” , de Guanacache, básicamente cazadores y pescadores desde balsas de totoras. Vestían tejidos realizados en telar. Las mujeres jamás cortaban sus cabellos y tatuaban sus narices y labios con color verde. Eran muy altas y delgadas, rareza para los aborigenes de la época. Con la conquista y colonización se fueron mestizando hasta desaparecer como etnia, aunque recientemente se han hecho presente descendientes de la población originaria.
    DIAGUITA: Habitaban los Valles Calchaquíes, en el noroeste. Vivian en grandes concentraciones urbanas, regidas por fuertes jefaturas. Sus cultivos principales eran el maíz, zapallo y porotos. Poseían importantes obras de riego artificial y almacenaban los alimentos. Fueron criadores de llamas y recolectores de chañar y algarroba. Poseían avanzados conocimientos de medicina y astronomía. El arte diaguita, en cerámica y metalurgia, es el más destacado de nuestras culturas indígenas. Adoraban a la Madre Tierra, y a diversas deidades de la naturaleza. Vestían ropa de lana tejida. Opusieron una de las más enconadas resistencias al conquistador español. Sus descendientes viven hoy en Tucumán y Catamarca.
    ABIPONES: Junto con tobas y mocovies, pertenecian a la gran familia lingüistica guaykurú de la región chaqueña, conocidos como “los frentones” dada la manera de rasurarse el cabello hasta la mitad de la cabeza. Cazadores de avestruces, tapires, venados, pecaríes y tatúes; recolectores de hierbas y frutos, se asentaron en la ribera norte del río Bermejo inferior. Realizaban complejos tatuajes en sus cuerpos que iban completando a lo largo de su vida. En el caso de las mujeres se hacían en ocasión de los rituales de iniciación, cubriendo todo el rostro con diseños sumamente elaborados. Hábiles guerreros, resistieron hasta el final del siglo pasado, cuando las campañas militares exterminaron a sus últimos representantes.
    SELK’NAM: Conocidos también como Onas, habitaban en Tierra del Fuego. Eran cazadores nómades de guanacos, patos y cisnes, también fueron recolectores de frutas y raíces. Pintaban su cuerpo con series de rayas y puntos de manera sumamente estética para sus rituales de iniciación o en ocasión de las ceremonias de las “sociedades secretas de varones” para aterrorizar a las mujeres. Vestían con mantos de pieles de zorro y otros animales de la zona. La autoridad recaía en ancianos y chamanes. Hoy quedan algunos pocos descendientes. Prácticamente desaparecieron a principios de este siglo por las matanzas de los colonos y las epidemias pueblos indígenas argentinos que actualmente existen y donde se encuentran ubicados. Sin embargo es necesario previamente explicar algunas referencias aclaratorias sobre las clasificaciones
    Todas responden a algún criterio que elige quien las realiza y que, normalmente, se basan en principios de consideración lingüística, política, histórica o antropológica (cultural).
    En este caso el propósito es dar a conocer cuáles son las distintas etnias que existen en nuestro país, desde lo institucional. La fuente es el registro del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, que es el organismo nacional que tiene a su cargo otorgar personerías jurídicas a las comunidades indígenas. En la tramitación consigna los pueblos a los que pertenecen.
    Suelen publicarse listas de las etnias que existen en la Argentina con resultados pocos felices, ya que no suelen ser exhaustivas ni actualizadas. Podemos dar como ejemplo las que omiten a los Huarpes, que en varias partes figuran como pueblo extinguido y, sin embargo, actualmente hay 11 comunidades registradas. Otro caso es de la comunidad Tonocoté de Santiago del Estero, que era una etnia que no figuraba prácticamente en ningún lado. Pero a raíz de la designación de un santiagueño al frente del INAI a fines de 1999, el Dr. Figueroa que desde esa función se interesó por las comunidades de su provincia, se produjo el surgimiento de los Tonocoté (también llamados “Surita”) y el otorgamiento de la correspondiente personería jurídica.
    Frente al vacío censal oficial algunas ONG’s y organizaciones indígenas han estimado que el número de personas indígenas podría estar entre 800.000 y 2.000.000.

    Se cree que un porcentaje bastante elevado vive en asentamientos rurales y en forma comunitaria representando aproximadamente entre un 3% y un 5% de la población total del país. Algunas provincias cuentan con un 17 a 25% de indígenas en su población. Según las fuentes mencionadas, existirían más de 800 comunidades en todo el país mientras que por efectos de la migración urbana en algunas capitales de provincias habría una altísima concentración de familias y personas indígenas
    Según esta información su composición y distribución sería aproximadamente la siguiente:
    Región Noreste (provincias de Chaco, Formosa, Misiones y Santa Fe): Pueblos Mbya-Guarany, Mocoví, Pilagá, Toba, Vilela y Wichí.
    Región Noroeste (provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán): Pueblos Atacama, Avá-Guarany, Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita- Calchaquí, Kolla, Omaguaca, Tapiete, Toba, Tupí-Guarany y Wichí.
    Región Sur (provincias de Chubut, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego): Pueblos Mapuche, Ona, Tehuelche y Yamana.
    Región Central (provincias de Buenos Aires, La Pampa y Mendoza): Pueblos Atacama, Avá Guarany, Diaguita-Calchaquí, Huarpe, Kolla, Mapuche, Rankulche, Toba y Tupí Guarany.
    Identificar a los indígenas siempre ha sido algo problemático y obedece a múltiples razones En algunos casos fue el desinterés; en otros, porque había sociedades que negaban la existencia de indígenas por razones políticas o por considerar que mancillaban su pureza o restaba mérito y distinción a su sociedad. Posteriormente fueron las distintas disciplinas (como la sociología o la etnología) que se interesaron por el tema e introdujeron sus particulares puntos de vista.
    Distintos han sido los criterios utilizados para la identificación y posterior categorización de los pueblos indígenas, a saber:
    a) Los criterios raciales o biológicos:
    Imperaron hasta hace unos 60 años o más, y tenía que ver con la apariencia de las personas, con los rasgos hereditarios y todos aquellos rasgos que servían para diferenciarlos de los europeos. Centrar en el aspecto biológico el fundamento de una distinción y en el concepto de “raza”. Actualmente han sido dejados de lado; hoy la ciencia rechaza toda pretensión de definir las “razas” a partir de datos genéticos determinantes. Es verdad que hay diferencias biológicas y culturales que están a la vista. Pero los estudios indican que las diferencias entre los hombres son tantas y de tal magnitud que no es posible identificar a un grupo racial determinado con un exclusivo y único tipo biológico
    b) Criterios legales o administrativos:
    Empleados para identificar y clasificar con fines de política alimentaria o educacional o por razones estadísticas. Según estos criterios son indígenas quienes han sido identificados o definidos por alguna autoridad.
    c) Criterios socioculturales:
    Se basan en el idioma que hablan. Se calcula que hay más de 400 lenguas indígenas en América. Sin embargo, se debe aceptar a los grupos que se identifican como indígenas y que han perdido su lengua vernácula Otros criterios socioculturales incluyen elementos de la cultura material como el vestido, la alimentación, las tecnologías agrarias, parafernalia ceremonial y religiosa, etc. Estos sistemas de identificación aparecen en las monografías de principios de siglos que producía la antropología. Sin embargo actualmente pocos de esos elementos materiales siguen teniendo el mismo significado.
    d) Criterios culturales propios:
    No son de los individuos sino de las colectividades y se manifiestan por sus prácticas religiosas y ceremoniales, formas de organización social, estructuras de la propiedad agraria, modos de producción y distribución de bienes económicos y otros elementos intangibles
    f) La autodefinición indígena:
    Todos los criterios anteriores son externos: producidos y utilizados por autoridades, técnicos y académicos, generalmente no indígenas. Son criterios impuestos desde fuera. Actualmente ha prosperado y se está imponiendo en las normativas que se van diseñado para el mundo indígena, los criterios subjetivos de auto identificación.
    Las organizaciones indígenas sostienen que son ellos quienes tienen la potestad de autoidentificación y autodefinición. El Consejo Mundial de Pueblos Indígenas ha reclamado ese derecho y actualmente se considera por ellos dentro de la categoría de los derechos humanos.
    Los pueblos indígenas registrados en el INAI:
    BUENOS AIRES: Tupi guaraní (emigrado), toba, mapuche
    CATAMARCA: Diaguita, Calchaquí,
    CHACO: Toba. Mocovi. Wichi
    CHUBUT: Tehuelche, Mapuche, Tehuelche – mapuche (mestizaje)
    FORMOSA: Pilaga, Wichi, Toba
    JUJUY: Kolla, Atacama, Pulmamarca, Guarany. Kolla – Humahuaca, Chiriguano, Yalas (según registro proveniente de la oficina indígena de Jujuy), Chiriguano-Chané (caso igual que el anterior), Guarany
    LA PAMPA: Ranqueles
    MENDOZA: Huarpes, Pehuenches (mapuche)
    MISIONES: MByA (guaraní)
    NEUQUEN: Mapuche
    RIO NEGRO: Mapuche
    SALTA: Kolla, Wichi. Diaguita, Calchaquí. Lule. Chane-Guarany, Guarany, Corotes, Oclollas, Aba-Guarany, Tupi-Guarany Kollas-Huamauaca, Tobas, Guarany, Chiriguano, Chiriguano-Tapiapé
    SAN JUAN: Huarpes
    SANTA FE: Tobas, Mocovi
    SANTIAGO DEL ESTERO: Tonocote (Suritas)
    TIERRA DEL FUEGO: Onas o Selknan
    TUCUMAN: Diaguita-Calcaquí
    Algunas comunidades, a modo de ejemplo:

    Chiriguanos Chané:
    Existen unos 21.000 chiriguanos y 1400 Chanés en la Argentina, aproximadamente. Ambos son de origen amazónico. Los primeros Guaraníes y los segundos, Arawak.
    Tierra:
    Las que habitan sin fiscales o de las misiones franciscanas. Viven en las provincias de Salta y Jujuy. También habitan en Bolivia y Paraguay.

    Organización:
    En una época lejana los chiriguanos sometieron a los Chané. Actualmente se toman a ambos grupos como una comunidad cultural, aunque se distinguen entre sí por la lengua y ocupan aldeas distintas.
    Algunos viven dispersos en los cinturones de las ciudades, otros en comunidades. En Salta cuentan con la Ley Provincial del Aborigen sancionada en el año 1987.
    Economía:
    Tradicionalmente son agricultores de maíz, zapallo y porotos, pocos pueden vivir actualmente de la tierra, porque no la tienen. Subsisten de sus trabajos en los ingenios azucareros, obrajes, aserraderos, YPF, municipios. Son cosecheros golondrinas: desde la Zafra del norte van a la vendimia cuyana, llegándose a Río Negro y Neuquén para la cosecha de la manzana.
    Cultura:
    Mantienen su identidad y parte del patrimonio cultural. Aún algunos efectúan convites con Kanwi (chicha) o el ritual del arete, cultan a su I`payé (curandero) y siguen siendo alegres y hospitalarios.
    Hablan su lengua y realizan artesanías tradicionales, máscaras y cerámicas (chané) y cestería (chiriguana).
    Diaguita-Calchaquí
    Los diaguita – calchaquí son aproximadamente 6000 personas. Hay numerosos mestizos descendientes.

    Tierra:
    Viven en los valles Calchaquíes de Tucumán y Catamarca. Generalmente ocupan la tierra por arriendo. Lucharon valerosamente por ella en la época de la conquista. Lucharon con heroísmo, hasta la muerte.

    Organización:
    Algunos viven dispersos y otros en comunidades organizadas como la de Quilmes, Amaicha del Valle y el pequeño grupo Los Llampas. Hoy se organizan para luchar por sus por sus derechos y la tierra.
    Economía:
    De supervivencia. En los valles viven de la crianza de animales, cultivos, tejidos artesanales, cerámicas. Son la mano de obra barata de la zafra, minas, etc.
    Cultura:
    Siendo un pueblo que sufrió persecución, muerte y destierro (fueron trasladados los quilmeños a la provincia de Buenos Aires, en época de la colonia, para que pierdan su identidad como pueblo y así dominarlos y arrebatarles la tierra), conservan elementos de su rica y milenaria cultura. Practican rituales a la Pachamama, formas de cooperación y el canto con percusión que tiene una enorme fuerza cósmica.
    Kollas:
    Se ha generalizado con el nombre de kollas a los puneños y sus descendientes, algunos quebradeños y toda otra población de orígen quechua-aymara. Se estima una población de 170.000 personas.

    Tierra:
    Viven en Jujuy y Salta. Sus ocupaciones son antiquísimas y no cuentan con los títulos de propiedad. Perseguidos y amenazados por terratenientes, algunas comunidades sufren severas represiones policiales o son “persuadidos” de abandonar sus tierras con cierre del paso hacia los centros poblados donde venden sus productos. Algunos ocupan tierras fiscales sin títulos o como arrendatarios y cuidadores de ganado ajeno. Otros viven en las villas periféricas de las ciudades.

    Organización:
    Algunos viven en comunidades y practican trabajos en cooperación como la minga (entre todos cosechan lo de cada uno).
    Economía:
    Pequeños agricultores y criadores de animales. Cosecheros golondrinas y mineros marginados y explotados. La mujer se emplea en servicios domésticos en la ciudad. Realizan tejidos en telares. Apenas sobreviven.
    Cultura:
    A pesar de la aculturación sufrida debido a la acción colonizadora, aún practican algunos de sus rituales y mantienen otras formas culturales como la minga, antigua forma de cooperación; el serviñakuy o prueba de pareja y rituales vinculados al culto de la tierra: la Pachamama, señalada o marcación de animales, apachetas o descanso de viajeros, entierro y desentierro de pucllay o kacharpaya (carnaval), chaya y chayar (beber) y corpachada (dar de comer a la tierra); Tinkunakuy, topamientos o encuentros de compadrados, musiqueros, parcialidades o comunidades.
    Sus instrumentos musicales tradicionales como quena, anata, siku, erke y erkencho, que han ingresado a la música popular o folklórica de nuestro país. Hablan su lengua. Después del guaraní es la segunda lengua indígena de mayor uso en el país.
    Muchos de sus rituales se han desvirtuado para satisfacer curiosidades turísticas.

    Mapuches:
    Los mapuches son alrededor de 90.000 personas en Argentina y más de un millón en Chile. Hay puros y mezclados con Tehuelches. Mapuche quiere decir “gente de la tierra”
    Tierra:
    Viven en las provincias de La Pampa, Buenos Aires, Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Sus territorios les fueron arrebatados durante la Conquista del desierto. Hoy, la mayoría no tienen tierra propia. Viven en zonas marginales, montañosas y áridas, sin títulos de propiedad o en las periferias de las ciudades.
    Organización:
    Conforman comunidades o agrupaciones bajo la autoridad de un líder, en las zonas rurales. En las urbanas viven dispersos o conforman barrios con comisiones vecinales. En las distintas provincias se organizan para la obtención de leyes que garanticen sus derechos o la aplicación de las mismas para la recuperación de la tierra y sus derechos.
    En la provincia de Río Negro, existe una poderosa organización indígena, el CAI, de gran protagonismo en la sanción y discusión de la Ley Aborígen, y en la reivindicación de sus derechos.
    Economía:
    De subsistencia. Viven de la cría de ovejas y chivos, tejidos artesanales y ocupaciones estacionales en la esquila y en la cosecha de frutas. Algunas comunidades han organizado cooperativas de producción y consumo.
    Cultura:
    Hay un fuerte movimiento de recuperación de su cultura muy amenazada por la penetración de sectas religiosas, el alcohol y la sobreexplotación económica.
    Mantienen el uso de la lengua, sus cantos a la naturaleza y se reúnen una vez al año para hacer rogativas y cantar al son del cultrum.

    Mbya-Guaraní:
    Los Mbya Guaraníes son aproximadamente unas 3.000 personas que viven en Argentina. Están asentados en unas 40 aldeas en todo el territorio de Misiones. La pérdida de espacio ecológico y las enfermedades los llevan a enfrentar situaciones de supervivencia.

    Tierra:
    Viven en la provincia de Misiones. También en Paraguay y Brasil. No reconocen fronteras y esto se manifiesta en las continuas migraciones entre estos tres países. No tienen tierras con títulos. Están asentados en tierras privadas. Su hábitat natural es la selva que la van perdiendo por el sistema de propiedad de la cultura impuesta y las plantaciones madereras.
    Organización:
    Viven en pequeñas comunidades: el liderazgo del grupo lo ejerce el paí. Los jefes familia reunidos en consejo tratan de resolver los problemas comunes.
    En el año 1987, el gobierno de Misiones sanciona la Ley Provincial nº 2.435 con la participación de indígenas y los propios aborígenes. La ley más progresista que existió en el país. Sin embargo, en la actualidad fue derogada y sustituida por la Nº 2.727.
    Economía:
    De subsistencia. Los que viven en aldeas cultivan la tierra, hacen changas en aserraderos y obrajes o trabajan en los yerbatales y teales sin ninguna protección legal y laboral. Los grupos nómades siguen la vida tradicional: cazan, pescan, recogen miel y frutos silvestres. También hacen artesanías que comercializan.
    Cultura:
    En la medida que se acercan al mundo blanco, van perdiendo su cultura. Hablan en su idioma y en la intimidad mantienen concepciones religiosas y míticas propias. La mayoría son trilingües: el mbya, el guaraní y el castellano. En la zona fronteriza también agregan otro idioma: el portugués.

    Mocovíes:
    Los Mocovíes pertenecen al grupo Guaycurú junto con los Tobas y los Pilagá. Son aproximadamente 7.300 personas. En estos últimos años, sobre todo en la provincia de Santa Fe, han comenzado un camino de reconocimiento y afirmación como pueblo.
    Tierra:
    No la tienen. Viven en caminos abandonados, en campos trabajando como peones, y en los barrios periféricos de las ciudades. Viven en la provincia de Santa Fe y sur de Chaco.
    Organización:
    La pérdida de la tierra trajo aparejado la destrucción de su antigua organización. Muchos viven dispersos y otros conforman comunidades con identidad propia en la periferia de las ciudades o en las zonas rurales.
    Actualmente se están organizando en ambas provincias junto con otras etnias. En Santa Fe, a través de la Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe, la OCASTAFE, buscan la sanción de una ley provincial que reconozca sus derechos.
    Economía:
    De subsistencia. Trabajan de peones rurales, hacheros, cosecheros, empleados en aserraderos o municipios. Los que cuentan con un pedacito de tierra realizan mimicultivos de algodón, hortalizas, maíz, etc. Algunos hacen artesanías que malvenden o cambian por ropa usada. Carecen de protección laboral y social.
    Cultura:
    A pesar de la aculturación se identifican como mocovíes con sus formas de ser, pensar y hacer. Muchos hablan su idioma aún, y actualmente hay un fuerte movimiento de recuperación cultural.

    Pilagá:
    Los Pilagá pertenecen al grupo lingüístico Guaycurú, y son alrededor de 5.000 personas. Viven en las provincias de Chaco y Formosa. En estos últimos años junto a las otras dos etnias de la provincia de Formosa, han comenzado un proceso de organización para la recuperación de tierras.

    Tierra:
    En estos momentos varias comunidades tienen el título de propiedad de sus tierras, animando así a que todas las comunidades la obtengan.
    Algunas comunidades están alambrando para delimitar el terreno y hacer respetar sus derechos.
    Organización:
    Forman comunidades, sobre todo en zonas rurales, con sus líderes tradicionales y el reconocimiento de la comunidad. Las organizaciones son reconocidas jurídicamente como asociaciones civiles o comunitarias, lo que les permite gestionar los títulos de propiedad de la tierra en forma comunitaria, según lo manifestado en la Ley Provincial Integral Nº 426 de la provincia de Formosa.
    Las organizaciones se van consolidando y formaron, a nivel intercomunitario, la Intercomisión Pilagá. Esta organización sirve como espacio de reflexión conjunta, intercambio y capacitación donde se discuten los problemas comunes como zona, etnia y sus posibles soluciones. Además funciona como canal de acción entre las diferentes comunidades y de experiencias conjuntas. Un ejemplo de acción de la Intercomisión fue la elaboración y presentación de propuestas de artículos específicos en la modificación de la Constitución de Formosa.
    Economía:
    De subsistencia. Viven de sus trabajos como hacheros, cosecheros y del trueque o venta de sus artesanías. Las comunidades que ya tienen la seguridad de la tierra han comenzado un proceso un proceso de ocupación efectiva de las mismas a través del desarrollo de diferentes alternativas económico-productivas: agricultura y ganadería mayor y menor, aprovechamiento de los frutos del monte, etc.
    Cultura:
    Han sufrido como todas las etnias el proceso de aculturación impuesto por la sociedad dominante. Realizan tejidos de fibra de chaguar, tallas de madera, palo santo y canastos de carandillo (tipo de palmera).
    Hablan su lengua, y en algunas escuelas se están instrumentando experiencias de educación bilingüe y bicultural. En la actualidad hay un fuerte resurgir de los valores culturales.

    Tehuelches:
    Los Tehuelches son aproximadamente 1.500 Aóniken, tehuelches meridionales y unos 700 Gününa Fune, Tehuelches septentrionales. Existen desde hace 1500 años. Sus nombres quieren decir “paisano” o “gente del país”
    Tierra:
    No tienen. Viven en Santa Cruz y Chubut. Los tehuelches, altos, fuertes y robustos fueron casi exterminados por gobiernos y estancieros que llegaron a pagar a quien matara un tehuelche.

    Organización:
    Salvo algunos que viven en comunidades, como la de El Chalia o la de Camusu Aike, situadas en tierras pobres reservadas para ellos, la mayoría viven dispersos.
    Economía:
    Son pequeños criadores de ovejas y chivos o peones de estancia. Las mujeres realizan tejidos artesanales. Así sobreviven en la pobreza y la marginación.
    Cultura:
    Están muy acriollados, han perdido casi toda su cultura. El idioma tehuelche septentrional se perdió por completo y el meridional a punto de desaparecer. Se está intentando recuperar.

    Tobas:
    Los Tobas pertenecen al grupo lingüistico Guaycurú, y son alrededor de 60.000 personas. Viven en la provincia del Chaco, Formosa, norte de Santa Fe y Salta, en Argentina. También hay comunidades en Paraguay. Existen asentamientos por migración en Rosario y Buenos Aires.
    Tierra:
    La mayoría vive en el monte sin ser propietarios de las tierras que ocupan, salvo por unos pocos que tienen títulos, pero ya no es el monte rico y sin límites de la antigüedad. Otros viven en barrios suburbanos de Saenz Peña, Resistencia y Formosa.
    En los últimos años han recuperado, en la provincia del Chaco, unas 29.000 hectáreas de tierra con títulos de propiedad definitivos o provisorios. En reserva existen aproximadamente unas 365.000 hectáreas con el reconocimiento por parte de las autoridades de los derechos indígenas sobre las mismas.

    Organización:
    Constituyen comunidades rurales o urbanas con sus líderes tradicionales o comisiones vecinales, asociaciones comunitarias, cuyos miembros son elegidos por la comunidad.
    En la provincia del Chaco participan, junto a los campesinos, en la Unión de Pequeños Productores Chaqueños, y mediante ésta también se tiene presencia en una organización a nivel regional.
    Economía:
    De pobreza y marginación. Cultivan pequeñas parcelas, son peones temporarios en los algodonales, obrajes, aserraderos, hornos de ladrillos y carbón o empleados municipales en los pueblos. Ocasionalmente cazan, pescan y recolectan frutos y miel silvestre si las condiciones lo permiten.
    Cultura:
    En la década de los años 20, ya en pleno siglo XX, sufrieron una definitiva derrota militar en Napalpi, Chaco. A partir de este instante, los tobas viven en dependencia política y económica de la sociedad dominante. A pesar de su sometimiento militar, con el tiempo han logrado recobrar el sentido de ser “indio” y con ello, la fuerza necesaria para luchar por sus derechos.
    Hablan su lengua, hacen artesanías de barro, de palo santo, tejidos de fibras vegetales, conservan algunos bailes y cantos y suelen acudir al pio’oxonaq para ser curados.

    Wichi:
    Los Wichi son aproximadamente unas 80.000 personas. Junto con los chulupíes (unas 1.200 personas) y los chorotes (unos 900) forman la familia Mataco – Mataguayo.
    Tierra:
    Viven en Salta, Formosa y Chaco, en Argentina. También en Bolivia y Paraguay. Es pueblo del monte aunque ocupan las periferias de los pueblos como Ingeniero Juárez y Las Lomitas en Formosa, o Los Blancos y Embarcación, en Salta.
    Hoy ocupan tierras marginales, montes deteriorados debido a la tala indiscriminada de árboles, la instalación de petroleras que ocasionan la pérdida de la fauna autóctona. En Formosa, las comunidades del oeste recuperaron, en gran parte, el reconocimiento legal de las tierras que ocupan.
    Organización:
    Viven en comunidades situadas en las cercanías de poblados blancos, en medio del monte o sobre la ribera del Pilcomayo y Bermejo, con líderes tradicionales y elegidos por la comunidad. Comparten con otras etnias el resurgimiento de la organización de la lucha por al tierra. Participan con sus representantes en el espacio reconocido por las leyes del aborigen.
    Economía:
    Muchos aún practican la recolección de frutos y miel del monte, cazan y pescan. Otros trabajan en obrajes madereros, en desmontes o son cosecheros temporarios en campos ajenos. Tallan la madera del palo santo, tejen con fibras de chaguar y hacen una utilitaria alfarería que venden también. Algunos fueron víctimas del cólera.

    Cultura:
    Debido a la acción del blanco, de sectas religiosas, de la escuela común y de otros, han ido perdiendo la cultura propia de los pueblos cazadores y recolectores, aunque la mayoría tiene arraigadas costumbres de vida con dependencia plena de la naturaleza y aún conservan elementos de su rica cosmovisión, su lengua y curaciones naturales, entre otras cosas.

    En este mapa se representa la ubicación de la gran mayoría de las Comunidades Aborígenes de La República Argentina.

    Marco legal vigente
    En 1994 se reformó la Constitución Nacional, incorporando en su artículo 75 el siguiente mandato: “Corresponde al Congreso: 17. “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias podrán ejercer concurrentemente estas atribuciones”.
    En el orden nacional, entre 1984 y 1993 se promulgaron una serie de leyes “integrales” que tienen a los indígenas como destinatarios: la ley nacional 23.302 sancionada en 1985 y reglamentada en 1989, y las provinciales N° 426/84 de Formosa, N° 6.373/86 de Salta ¬reformada en el 2000¬, N° 3.258/87 de Chaco, N° 2.727/89 de Misiones, N° 2.287/88 de Río Negro, N° 3.657/91 de Chubut y N° 11.078/93 de Santa Fe.
    La ley nacional 23.302 creó el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), entidad descentralizada que actuará como organismo de aplicación de la política indigenista del Estado. Las leyes provinciales, por su parte, crearon organismos semejantes. Todas introducen una serie de medidas positivas tendientes a la “preservación, mejoramiento, promoción, respeto, desarrollo, y participación” de los ciudadanos indígenas.
    En el orden internacional, en 1992, a través de la ley 24.071, Argentina adoptó el Convenio 169 de Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el 2000, se ratificó el Convenio, que entró en vigencia el 3 de julio del 2001.
    En 1995 se aprobó, por ley 24.544, la Constitución del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (ONU). En 1997, la ley 24.874 adoptó el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (ONU).
    Consideradas en su conjunto, las leyes “indigenistas” parecen incorporar el reconocimiento de la diversidad cultural. Sin embargo no todas se aplican plenamente y, en ciertos casos, ni siquiera en forma parcial; incluso diversos acontecimientos ocurridos en el transcurso de los últimos años evidencian que el acceso de los indígenas a sus derechos depende muchas veces de un trámite administrativo o judicial previo
    Mientras los demás ciudadanos disponen de varias dependencias estatales donde presentar sus reclamos, se supone que los indígenas deben hacerlo sólo en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
    La ley 23.302 establece la necesaria participación indígena en el INAI a través de representantes designados por sus comunidades. Sin embargo, esto nunca se implementó.
    La situación actual del INAI sigue siendo ambigua; formalmente no tiene estructura ni autoridades y carece por completo de participación indígena, a pesar de lo cual en la práctica funciona como un organismo con capacidad para resolver todos y cualquier asunto relativo a los pueblos indígenas. Así, ejerce su representatividad en eventos y foros internacionales, media en conflictos entre aquellos y los Estados provinciales.
    Finalmente, se espera que implemente, en coordinación con los demás organismos oficiales, todas las políticas estatales que tienen como destinatarios a los indígenas. Uno de los mayores obstáculos que impide el desarrollo coherente del INAI, aun en la irregularidad en que se encuentra, es el reducido presupuesto con que cuenta.
    Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001
    Para entender estos fenómenos de resurgimiento hay que tener en cuenta varias situaciones, una de ellas es la inexistencia de un censo nacional indígena. En el año 1965 se dispuso la realización de un censo que tuvo efectos relativos ya que no se completó. Son de destacar algunas particularidades:
    a) Se establecieron únicamente cuatro regiones: Noroeste, Norte Central, Noreste y Sur. No figuraban mencionados: Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, San Luis, San Juan, Mendoza, La Rioja, Entre Ríos y Tucumán.

    b) Se dispuso que comprendería a los grupos que se encuentran en territorio nacional y nombraba a los siguientes pueblos: tobas, pilagá, mocovíes, matacos, chulupíes, chorotis, chiriguanos, guaraníes, caingaes, aymaraes, quechuas, tehuelches, araucanos, guenakén, yamanás y onas. Esta mención nos da una idea de lo que se consideraba existente hace unos cuarenta años atrás.
    c) Se contemplaba registrar los nombres con los que los aborígenes y los no aborígenes designaban a los grupos indígenas.
    d) Se establecía que se anotaría como indígena a quienes reunieran las características básicas para considerarlos miembros de un grupo determinado o se consideren a si mismos como pertenecientes a algunos de los pueblos clasificados.
    e) Indicaba pautas respecto de lo “indígena” y eran: estructura económica en un nivel de subsistencia; constituir una comunidad o grupo; el lenguaje, festividades, vestimenta, artesanías y otros; que expresen una conciencia de pertenencia a un grupo étnico o sea notoria su descendencia de éstos. El censo no se terminó y el trabajo de varios años, con la intervención de estudiantes en sociología y antropología y profesionales en varias disciplinas.
    El Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 se realizó entre los días 17 y 19 de noviembre de 2001. De toda la planilla censal, solo una pregunta se refería a si algún miembro de la casa pertenecía a alguna comunidad indígena y a cual.
    El INDEC encaró una serie de reuniones con representantes de organizaciones y comunidades indígenas, ONG’s indigenistas, estudiosos, académicos, comisiones de Población de las dos Cámaras del Congreso de la Nación, además de los funcionarios del INAI. El objetivo de estas reuniones era discutir propuestas de preguntas a efectuar en el Censo 2001 y otras cuestiones relativas a su implementación. Como resultado de las mismas se consensuó el texto de la pregunta 2 de la cédula censal que se aplicó en todo el país. Las pruebas previas se llevaron a cabo en 1999 y 2000, con participación de miembros de las comunidades indígenas locales y observadores indígenas de otras zonas. Durante el 2001 se buscó ampliar la participación indígena a través de cuatro reuniones regionales entre el INDEC, el INAI y representantes de organizaciones y comunidades. Se realizó, además, una reunión nacional. El objetivo de estos encuentros era alcanzar acuerdos para la participación directa de los indígenas en la capacitación de los censistas y en la difusión del censo, y crear instancias de articulación con el INDEC a fin de diseñar el contenido de la encuesta complementaria 2002 y proponer la metodología a aplicar.
    Pero estos objetivos no pudieron alcanzarse plenamente por diversas razones. A pesar de las intenciones de los técnicos del INDEC, en todas las reuniones regionales la queja persistente de los pueblos indígenas fue que ellos no habían tenido participación en el diseño de la ley y su implementación. Esta queja fue más allá, y en la reunión nacional los participantes indígenas elaboraron un documento muy fuerte en contra del Censo. Además, la Comisión de Juristas Indígenas en Argentina (CJIA) presentó un recurso de amparo en el que solicitó la postergación del mismo, alegando que no habían tenido participación en las condiciones establecidas por el Convenio 169 de OIT y la Constitución Nacional (art. 75, inciso 17) Finalmente la situación desencadenó en una toma de las instalaciones del INAI por parte de distintos representantes de las comunidades indígenas; respecto al tema que nos interesa se efectuaban los siguientes reclamos:
    “Los Pueblos Originarios estamos tomando las instalaciones del INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) [dirigido por Alejandro Raúl Isla], después de haber agotado todas las instancias [de reclamación] a nivel institucional.
    Con esta acción estamos exigiendo la presencia en el lugar del ministro de Desarrollo y Acción Social, Daniel Sartor, para la rápida y efectiva resolución de los siguientes puntos. Exigimos:
    Postergación del censo solicitado a los Pueblos Originarios. Rediagramación del mismo con la participación de nuestras comunidades (Hace ya 22 días que se entregó un manifiesto al Estado Argentino, en el cual se le instaba a expedirse sobre el contenido de la demanda).
    Inmediato cumplimiento de los acuerdos que contiene el Convenio 169 de la OIT, en su totalidad.
    Mejorar los mecanismos de participación y consulta en toda política que nos involucre, cumpliendo de esta manera con la legislación nacional internacional que así lo dispone.
    Es de destacar que también se efectuaron reclamos tendientes a mejorar la calidad de la salud y la educación entre otras.
    Finalmente, el Censo se llevó a cabo y en algunas provincias contó con la participación directa de censistas y capacitadores indígenas. Sin embargo, muchos indígenas niegan su validez.
    En la actualidad se desconoce si se habrá de llevar a cabo la encuesta complementaria debido a la falta de presupuesto. De acuerdo a la última información suministrada por el INDEC, el tema se estaría tratando de manera prioritaria, esperándose una respuesta favorable en los próximos meses.

    Conclusión:
    Después de haber analizado todo el material, llegamos a comprender de donde provienen las raíces de nuestro pueblo; quienes fueron los primeros dueños de nuestro territorio; conocimos sus distintas formas de vida, sus costumbres, sus necesidades y sus sentimientos; reconociendo el grave daño que se les causo, los despojos a los que se los sometió y se los sigue sometiendo en la actualidad, la forma en que se fue modificando sus vidas hasta hoy sin ser estos reconocidos jurídica y políticamente, siempre marginados y excluidos de la sociedad que los trata como extranjeros en su propia tierra. Esta en nosotros colaborar para darles el lugar que les pertenece tanto en nuestro territorio como en la sociedad. Es nuestra obligación porque sin ellos no tendríamos identidad propia como Argentinos.
    Creemos que todavía queda mucho por hacer. Si bien los intentos que se han hecho, son válidos, no han sido suficientes para obtener un conocimiento acabado de la actual situación poblacional de las comunidades indígenas.
    El cambio debe producirse de raíz y no solo los gobernantes y legisladores son los encargados de realizarlos.
    Nosotros, desde nuestro lugar de estudiantes, de hijos, de padres, debemos comenzar una nueva era. Comprender que la diferencia es necesaria es el punto de partida del trabajo que hay que hacer. La discriminación no debe ser entendida solo en sentido negativo.
    Es necesario que los funcionarios estatales acepten que el tipo de participación que se reconoce a los pueblos indígenas y que el Estado está obligado a proteger es la que se basa en la capacidad que los mismos tienen de decidir libremente qué hacer con sus vidas y establecer de acuerdo con ello las prioridades y metodologías que mejor convengan a sus intereses.
    No es necesario que lo aceptemos o que aceptemos su forma de vida sino que los respetemos tal como ellos desean vivir. Estas son algunas de las preguntas a las que no hemos encontrado respuestas:
    ¿Porque no aceptar la diversidad entre nosotros?
    ¿Porque discriminarlos?
    ¿Porque negar nuestras raíces?
    ¿Porqué excluirlos de nuestro sistema?

  4. 4

    En contra de la tecnología….?

    Los pueblos originarios se encontraban ubicados en diferentes partes de la argentina (noroeste: matacos, tobas, guaraníes, etc; centro sur: mapuches, onas, yámanas y en el noreste: comechingones, sanavirones, collas) que a medida que fueron pasando los años fueron desapareciendo ya que no se podían adaptarse; sus usos y costumbres eran diferentes a la actual debido a la nueva tecnología que arrazo con ellos, en su economía y en su organización social. Con respecto a su economía ellos trabajaban con el cultivo de diferentes vegetales, la pesca, los animales, etc; y su organización social era básicamente su familia.
    Lo que podríamos decir es que los pueblos originarios con respecto a los diferentes avances tecnológicos (maquinarias, gente especializada en cultivos, una mejor organización, etc) fueron extinguiéndose ya que no podían adaptarse a los mismos y los pueblos que subsistieron en este momento están pelando por una porción de tierra que les pertenece.

    Integrantes: Molina Luis
    Carreras Ezequiel

  5. 5

    Conclusión
    Los pueblos originarios son nuestras raíces, hay que darles el lugar que se merecen en nuestro territorio ya que son discriminados, despojados de sus derechos sin oportunidad de elegir. Son tratados como indígenas, extranjeros en su propia tierra.
    No tienen libertad de expresión, no a todos los pueblos los tratan todavía como esclavos, nosotros le quitamos la oportunidad de seguir creyendo en sus costumbres y su estilo de vida, no tienen posibilidad de elegir a sus gobernantes.
    Como sociedad tenemos que entender que sin ellos no tendríamos una propia identidad, costumbres, creencias, valores, virtudes y destrezas; ellos son iguales a nosotros no por tener su cultura latente cambian a la argentina o descompaginan a la sociedad, al contrario ellos mantienen vivo nuestras culturas y estilo de vida.
    Solo que como sociedad hemos evolucionado, en la forma de pensar, como de sentir, creer y hacer, tanto que nos estamos olvidando de donde provenimos; como se fue confundiendo la ambición y el poder través del tiempo, al punto que hemos olvidado el valor de la vida, naturaleza y del trabajo.
    Les queremos proponer como miembros de esta sociedad que no nos olvidemos de nuestros pueblos que todavía están en el país, démosles la oportunidad de expresar sus sentimientos, ellos no interfieren en nuestro desarrollo, solo quieren que se respete su dignidad, como cada uno de nosotros somos respetados porque ésta también es su tierra natal. Consideramos que podemos vivir todos juntos en una misma sociedad inclusiva, en la que se asegure la educación, la salud, la seguridad, para todos por igual.

  6. Carlos Molina | 14-04-2011 a las 1:54 | Denunciar Comentario
    6

    Sin raíz, sin identidad

    Se llega a entender que la verdadera importancia que existe entre los pueblos originarios y las personas que hoy se encuentran en la modernidad, no es una cuestión de simple diversificación de razas, costumbres, tipos de culturas, economía, organización en la que se manejaban, etc, esto va más allá.
    Aquí no se tiene en cuenta la transparencia u obligación que debe existir para el claro reconocimiento de estos pueblos que nos han dado IDENTIDAD a cada uno de nosotros como Argentinos que somos.
    Esta nueva era no es unicamente el trabajo de aquellas personas en las que predomina un elevado nivel economico o socio-politico; se trata de producir el cambio en conjunto, realizado por el aporte mutuo, ya sea por su mera necesidad, o de interés común.
    Cabe aclarar que la realidad hoy por hoy está en su preservación, mejoramiento, promoción, respeto, desarrollo, y participación como un pueblo digno a ser escuchado.

    Historia Económica Social Argentina

  7. julieta marinez | 06-05-2011 a las 20:53 | Denunciar Comentario
    7

    28 de mayo de 1811
    ¡Se disolvió la Primera Junta!

    Se disolvió por una petición firmada por 400 personas

    Ayer 27 de Mayo se disolvió la Primera Junta por una petición firmada por 400 personas en su mayoría militares, que pidieron la renuncia de la misma y la designación de otra cuyos integrantes seguirían siendo los mismos pero se sumarían los representantes del interior.
    ¿Qué paso después de esta disolución?
    Se llegó al acuerdo de que sí se diera la renuncia y se designo otra junta llamada la Junta Grande .Cuyos integrantes son:
    *Cornelio Saavedra
    *Mariano Moreno
    *Juan José Paso
    *Larrea
    *Matheu
    *Belgrano
    *Castelli
    *Azcuénaga
    *Representantes del interior

    Conclusión:
    Considero positivo la baja de la Primera Junta por los problemas que había de diferencia de opiniones. En parte fue positivo porque después de esto vinieron una serie de cambios que fueron importantes para que se llegara a crear una Constitución, para que se dictara la independencia, etc. y en parte negativa porque se formaban desordenes en la parte política
    En conclusión estuvo bien que intervinieran estas personas para que se dieran estas series de cambios que en parte fueron positivos y en parte negativos

    julieta martinez

    tercero b
    ipem 23

  8. 8

    El grupo de estudiantes del 3er. año B, del Ipem 23 “Lino Enea Spilimberbo” – Unquillo, se interesó por efectuar un análisis secuencial del proceso económico y social que se produjo en América y sus vínculos con Europa, y cuyo desenlace se dió el 25 de mayo de 1810. El trabajo de recopilación de información, selección y análisis de los temas, concluyó con la elaboración de una nota editorial realizada por cada alumno, quienes las comparten en este blog para intercambiar puntos de vistas que pueden ser coincidentes o no con los de Uds.. QUIENES INVITAN A LOS LECTORES A PARTICIPAR CON SUS EXPERIENCIAS, PARA ASÍ CRECER EN LA DIVERSIDAD Y FORTALECER EL RESPETO POR EL LIBRE PENSAMIENTO.

  9. 9

    PROBLEMAS Y DESAFIOS DE AYER Y DE HOY
    1er periodo neolítico.
    Los hombres trabajaban para garantizar la
    supervivencia.
    Se hicieron sedentarios.
    2do periodo.
    La mayoría de los trabajadores eran esclavos.

    ECONOMIAS DE SUBSISTENCIA
    Los hombres vivían en tribus, pescaban, cazaban y recolectaban para su supervivencia.

    DIVISION SOCIAL DE TRABAJO
    Algunos miembros de la tribu- cazaban y pescaban.-otros se dedicaban a otras actividades.
    La agricultura y la ganadería produjeron cambios.
    Dejaron de ser nómadas y se convirtieron en sedentarios.
    La producción se fue más compleja.
    Aparecieron obreros, herreros, entre otros.
    Surgió un éxodo económico.
    Una parte de la producción era para el consumo y la otra parte para administrar.

    EL SURGIMIENTO DE LA HISTORIA.
    Edad Media.
    La esclavitud fue remplazada por la servidumbre.
    Los campesinos dependían de los señores feudales.
    A fines del siglo XVll se dio una revolución industrial una innovación económica que permitió una economía agraria a otra centrada en la industria descamisada.

    LA APARICIÓN DEL TRABAJO LIBRE
    Consistió en producir bienes par generar máximas riquezas.
    El capital fue el medio para adquirir materias primas.
    Invirtieron en maquinarias y en mano de obra.
    Se consideraba trabajo libre a los que no disponían de capital y eran obligados a vender su fuerza al dueño de las fabricas

    LA LUCHA POR EL CONTROL DE LA PRODUCCIÓN.
    Luchas entre obreros y empresarios por el control de la producción.
    1era etapa de la revolución industrial entre 1780 y1840, el impulso de talleres capitalistas.

  10. Fabrisio Lascano | 12-05-2011 a las 22:13 | Denunciar Comentario
    10

    Nota Periodística
    Sobre: La Primera Junta
    En esta nota pondremos a cabo los distintos grupos que conformaban la primera junta y los distintos objetivos que tenía la junta.

    El 31 de enero de 1813 inauguro sus cesiones el congreso con el nombre de asamblea general constituyente.

    La asamblea estaba formada por distintas ciudades con capitales del antiguo Virreinato, concepción del Paraguay.

    La junta realizo varios cambios que para mí está bien en un cierto punto esos fueron:

    Reformas política e aunque no se declaró la independencia sus revoluciones manifiestan el espíritu de hacerlo.

    Reformas Sociales:

    *Se declara soberano

    *Acuño monedas con un nuevo sello. El escudo rodeado de escrituras también hizo reformas que estuvieron bien en mi posición.

    *Declararon a los indios libres e iguales.

    *Abolió la esclavitud al declarar la libertad de vientres es decir los hijos de esclavos nacidos después del 31 de enero.

    *Modo a quemar los instrumento de tortura como garantía de que se respetaba la seguridad de cada habitante.

    Reformas Eclesiásticas:

    *Declaro que “el estado es independiente de toda autoridad eclesiástica que existía fiera de su territorio´´.

    *A partir de ese decreto se interrumpieron las relaciones con la Santa Sede, que recién se reanudaron durante el primer gobierno de Rosa.

    Alumnos = Fabrisio Lascano – Marco Masullo.

    Curso = 3B.

    ipem 23 .!

  11. 11

    En esta oportunidad queremos ompartir con Uds. los siguientes artículos editoriales, elaborados por los alumnos de tercer año “B” del Ipem 23 de Unquillo; ellos en función periodística manifestaron su opinión sobre la película “Revolución; luego de haber desarrollado la temática de “La Revolución en el Río de la Plata”. Pasado y presente concatenados, a lo que le atribuyen especial importancia como basamento del futuro. Y como siempre… les invitamos a compartir opiniones.

  12. 12

    Problemas y desafíos de ayer y de hoy
    Primer periodo neolítico:
    Los hombres trabajaban para garantizar la supervivencia
    Se hicieron sedentarios
    Segundo periodo antigua Grecia-roma-antiguo Egipto
    La mayoría de los trabajadores eran esclavos
    “economía de subsistencia”
    Los hombres Vivian en tribus pescaban, cazaban y recolectaban para su supervivencia
    División social de trabajo
    Algunos miembros de la tribu cazaban y pescaban
    Otros se dedicaban a otras actividades
    La agricultura y en la ganadería produjo cambios
    Dejaron de ser nómadas y se convirtieron en sedentarios
    La producción se fue haciendo mas compleja
    Aparecieron obreros-herreros-etc.
    Surgió un éxodo económico
    Una parte de la producción era para el consumo y la otra para administrar
    El surgimiento de la industria
    Edad media
    La esclavitud fue remplazada por la servidumbre
    Los campesinos dependían de los señores feudales
    Al fines del siglo 18 se dio una revolución industrial una innovación económica que permitió una economía agraria a otra centrada en la industria
    La aparición del trabajo libre
    Consistió en producir bienes para generar máximas riquezas
    El capital fuel el medio para adquirir materias primas
    Invirtieron en maquinarias y en contratar mano de obras
    Se consideraba trabajo libre a los que no disponían de capital y eran obligados a vender su fuerza al dueño de las fabricas
    La lucha por el control de la producción
    Luchas entre obreros y empresarios por el control de la producción
    Primer etapa de la revolución industrial entre 1780 y 1840 se impulso los talleres capitalistas

  13. 13

    Problemas y desafíos de ayer y de hoy
    Primer periodo neolítico:
    Los hombres trabajaban para garantizar la supervivencia
    Se hicieron sedentarios
    Segundo periodo antigua Grecia-roma-antiguo Egipto
    La mayoría de los trabajadores eran esclavos
    “economía de subsistencia”
    Los hombres Vivian en tribus pescaban, cazaban y recolectaban para su supervivencia
    División social de trabajo
    Algunos miembros de la tribu cazaban y pescaban
    Otros se dedicaban a otras actividades
    La agricultura y en la ganadería produjo cambios
    Dejaron de ser nómadas y se convirtieron en sedentarios
    La producción se fue haciendo mas compleja
    Aparecieron obreros-herreros-etc.
    Surgió un éxodo económico
    Una parte de la producción era para el consumo y la otra para administrar
    El surgimiento de la industria
    Edad media
    La esclavitud fue remplazada por la servidumbre
    Los campesinos dependían de los señores feudales
    Al fines del siglo 18 se dio una revolución industrial una innovación económica que permitió una economía agraria a otra centrada en la industria
    La aparición del trabajo libre
    Consistió en producir bienes para generar máximas riquezas
    El capital fuel el medio para adquirir materias primas
    Invirtieron en maquinarias y en contratar mano de obras
    Se consideraba trabajo libre a los que no disponían de capital y eran obligados a vender su fuerza al dueño de las fabricas
    La lucha por el control de la producción
    Luchas entre obreros y empresarios por el control de la producción
    Primer etapa de la revolución industrial entre 1780 y 1840 se impulsaron los talleres capitalistas
    conclusión : esto esta buenísimo aprendés muchísimas cosas estaría buenísimo si ustedes lectores tambien pudieran aportar sus pensamientos muchas gracias; alumnos del ipem 23 lino enea spilimbergo

Escribe un comentario

Recuerda que:
  • Las opiniones aquí expresadas serán responsabilidad tuya, y en ningún caso de Aprender a Pensar
  • No se admitirán comentarios que vulneren lo establecido por las leyes y por las Normas de uso de este sitio
  • Aprender a Pensar se reserva el derecho de eliminar los comentarios que considere inadecuados
Los datos serán tratados de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable. Consultar nuestra Política de Privacidad
Aprender a Pensar